Música

Smashing Pumpkins en two-step mariachi: Very Old Morris canta con cariño al country noventero

Jerid Reed Morris, de The Texases, y gente de Rose Windows meten pedal steel, fuzz y mariachis en una carta de amor al country de radio
Alice Lange
Añádenos en Google

Hay una generación de músicos que creció con el country noventero sonando en la radio de la troca y el rock indie en los audífonos, y tarde o temprano uno de ellos iba a intentar juntar las dos cosas en voz alta. Jerid Reed Morris, el compositor de San Antonio más conocido por ser el líder de The Texases, lo hizo bajo un nombre que ya le guiña el ojo al chiste: Very Old Morris. Su disco en solitario Boogedy Boogedy Boogedy Shoop es una carta de amor a la época de Garth, George y Alan, escrita por alguien que no puede mantener del todo la cara seria y que tampoco siempre quiere hacerlo.

Entre los músicos que lo acompañan hay integrantes de Rose Windows, la banda psicodélica que alguna vez grabó para Sub Pop, y se nota de dónde vienen. Grabado en Jett Bass Studios, en Windcrest, Texas, el álbum pone la pedal steel y el violín frente a guitarras ruidosas y luego suelta mariachis justo donde uno menos los espera. Morris mantiene su voz sobria; en varias canciones se suma la voz más suave de Jordan Bryant, y el resto de la banda amontona armonías hasta que el twang se vuelve algo más parecido al rock fuzz. Magnet calificó el resultado de «vagamente alucinatorio», y la campaña de prensa adoptó la frase con gusto.

Jerid Reed Morris playing guitar on the roof of a white Isuzu with a BB BS Texas plate
Image: Very Old Morris / Big Hassle Media

Las dos versiones muestran las referencias del disco. «Sixteen, Maybe Less», de Iron & Wine y Calexico, se transforma en un dueto embrujado de ella y él con Bryant. «Thirty-Three», de The Smashing Pumpkins, la balada suave de Mellon Collie and the Infinite Sadness, regresa como un two-step guiado por el banjo que cierra con un remate de mariachi. Es el tipo de movimiento que podría ser puro gimmick, y de algún modo funciona como homenaje.

Aun así, los ocho temas originales son los que cargan el peso. El primero, «Howdy Arabia», es un western surrealista poblado por fanáticos de Tesla que posan como crucificados mientras dos violines lloran a la Yellow Rose. «That’s No Way To Act» se burla de la masculinidad moderna con los adornos testiculares de las trocas y el tintineo de Gin Blossoms, y de paso voltea de lado «You Look So Good in Love», de George Strait. «Ladies’ Darts Night» arrastra al oyente por una cantina de sótano en la última ronda; cuando Magnet estrenó su video, dirigido por Nils Petersen, integrante de la banda, Morris lo describió como una de esas «noches brumosas y quiméricas pasadas viviendo y muriendo al mismo tiempo». El cierre, «Long Oval», deja los chistes a un lado para un ajuste de cuentas entre padre e hijo sobre la herencia y el perdón.

Ese vaivén entre el absurdo de cara seria y el verdadero desamor es lo que evita que el álbum sea simple nostalgia. En el anuncio, Big Hassle Media lo presenta como una parodia sincera de la mejor década de la música country, hecha por un artista «con la edad justa para profanarla como se debe». Es un buen resumen de un disco que quiere demasiado a su material de origen como para dejarlo en paz.

Boogedy Boogedy Boogedy Shoop salió el 2 de octubre y ya está disponible en las principales plataformas de streaming y en Bandcamp. Según Magnet, Very Old Morris lo lanza de manera independiente, sin un sello detrás.

Etiquetas: , , , , ,

Añádenos en Google

Discussion

There are 0 comments.