Negocios y Finanzas

¿Qué es una Tecnología de Propósito General? La IA sigue el patrón histórico de la electricidad

El tipo raro de invento que no solo mejora un sector, sino que eventualmente reestructura toda la economía
Victor Maslow

Las tecnologías de propósito general son la categoría más escasa de la historia económica. No mejoran un sector: reestructuran toda la economía. La máquina de vapor, la electricidad e internet entran en esa categoría. Y las tres llegaron con el mismo patrón: años de disrupción antes de que las ganancias de productividad aparecieran en los números. No es un error. Es la firma de una TPG.

Los economistas Timothy Bresnahan y Manuel Trajtenberg definieron el concepto en un trabajo que se volvió referencia fundamental de la macroeconomía. El modelo explica por qué solo algunos inventos en la historia generaron transformaciones en toda la economía, mientras miles de otras innovaciones —por más útiles que fueran en su sector— no lo lograron. El criterio no es la magnitud del invento. Son tres propiedades que juntas convierten a una tecnología en infraestructura para toda la economía.

La primera es la ubicuidad: la tecnología debe poder usarse en muchos sectores al mismo tiempo, no solo donde surgió. La electricidad no solo iluminó fábricas: también alimentó hospitales, campos y oficinas. La segunda es la mejora continua: se vuelve más barata y potente con el tiempo, y cada generación de usuarios descubre nuevas aplicaciones. La tercera, la más importante, son las complementariedades: la TPG habilita tecnologías que no habrían existido sin ella. El motor eléctrico hizo posible la línea de montaje. El transistor hizo posible la computadora personal, y esta hizo posible internet. Cada TPG se convierte en la plataforma de la siguiente ola.

Esta estructura explica lo que el economista Robert Solow observó en una frase que se volvió famosa: las computadoras estaban en todas partes, menos en las estadísticas de productividad. Las TPG requieren una serie de inversiones complementarias —nuevos procesos, nuevas habilidades, nuevas formas de organización— antes de que su valor pleno se haga visible. Los costos de ajuste llegan primero. Las ganancias de productividad llegan después.

Hoy, la inteligencia artificial es el principal candidato a la próxima TPG. Los economistas Erik Brynjolfsson y Chad Syverson documentaron la misma paradoja en tiempo real: la adopción de la IA avanza en todos los sectores, con ChatGPT alcanzando los 1.000 millones de usuarios mensuales más rápido que cualquier plataforma digital de la historia, mientras la productividad laboral medida en las economías avanzadas sigue debajo de su tendencia previa a 2008. El modelo indica que esto no es un fracaso de la IA. Es el retraso característico entre la llegada de una TPG y el momento en que la economía se reorganizó para capturar su valor.

Las consecuencias son concretas. Todas las TPG de la historia terminaron reorganizando los mercados de trabajo, los paisajes competitivos y la distribución del poder económico. El modelo plantea una pregunta precisa: no si la IA va a transformar la economía, sino qué va a costar esa transición —y quién la va a absorber.

Etiquetas: , , , , ,

Discussion

There are 0 comments.