Películas

Johnny Knoxville y los Jackass montan su adiós con lo que casi los mata

Molly Se-kyung

La última película de Jackass no está armada como suele armarse una película. «Jackass: La última y nos vamos» es un montaje, una seguidilla de acrobacias, sketches y bromas intercalada con material nuevo a cámara de quienes las sobrevivieron. No hay trama que arruinar ni personaje que seguir, salvo la propia banda, ya más grande de edad, narrando sus mejores momentos desde la relativa seguridad de una silla. La estructura anuncia lo que la película decidió ser: no otro martirio, sino el registro de todos los martirios anteriores.

Esa decisión es el argumento completo. En lugar de montar otra tanda de costillas rotas a lo largo de toda una película, el director Jeff Tremaine entró al archivo, sacó lo más filoso del recorrido de la franquicia por la televisión y cuatro cintas, y lo cosió con imágenes nunca estrenadas y piezas grabadas para cerrar el libro. El resultado es menos una secuela que un recuerdo curado, una manera rara y reveladora de cerrar para una serie tan física. Una banda que ya no tiene nada que demostrar elige qué versión de sí misma sobrevive.

YouTube video

El reparto es al mismo tiempo el tema y la tesis. Johnny Knoxville, Steve-O, Chris Pontius, Jason «Wee Man» Acuña, Dave England, Preston Lacy y Ehren «Danger Ehren» McGhehey regresan junto a los integrantes más nuevos, Poopies, Zach Holmes, Jasper Dolphin y Rachel Wolfson, y la formación se lee como un pase de lista, no como un vehículo de estrellas. Knoxville lo dijo sin adornos: este es “el lugar natural para terminar”. El casting lo confirma. Nadie en pantalla se está formando para un capítulo siguiente.

Tremaine le ha dado forma a cada versión de esto, desde el programa de la época del cable hasta el ciclo en salas, y su instinto siempre fue tan editorial como anárquico: saber qué toma funciona, en qué reacción quedarse, cuándo una mueca da más risa que el golpe que la provocó. Como productor junto a Spike Jonze y al propio Knoxville, encara el montaje como el corte final sobre un cuarto de siglo de imágenes, y define de qué se trataba en realidad la franquicia una vez que pasa el impacto.

De lo que se trataba, sugiere el montaje, era de repetición y consentimiento: el mismo grupo chico aceptando, una y otra vez, hacerse lo insoportable entre ellos y llamarlo amistad. La estructura de testimonios se apoya en esa idea. Ocurre una acrobacia y después la persona que la aguantó explica, a la distancia, lo que de verdad costó. Es lo más cerca que ha estado la serie de admitir que el chiste dejó secuelas, las conmociones, las quemaduras, las cirugías, aunque mantenga el tono de festejo y avance rápido al siguiente clip.

Hay una apuesta mayor que la película deja casi siempre implícita. Esta banda no solo hizo popular la comedia de acrobacias; definió su versión moderna, el cine de cámara en mano, basado en el consentimiento y en la reacción, que después heredó toda una generación de creadores en internet. Cerrar la franquicia es cerrar una plantilla. Lo que venga en el género se medirá frente a un grupo que trató su propio dolor como el único efecto especial que necesitaba.

El formato también protege a la película de sus preguntas más incómodas. Un repaso de grandes éxitos es una vuelta de la victoria, y una vuelta de la victoria no puede interrogarse a sí misma. Bam Margera, presencia fundadora, aparece solo en imágenes de archivo, y su ausencia del material nuevo queda sin explicar en pantalla, un hueco que el marco festivo no está hecho para abordar. Tampoco un montaje puede saldar cuentas con honestidad sobre lo que dos décadas de autolesión como entretenimiento les hicieron a estos cuerpos. Puede mostrar lo más destacado y dejar que los rostros más viejos que lo narran sugieran el costo.

Entre los protagonistas acreditados están Knoxville, Steve-O, Pontius, Wee Man, Dave England, Preston Lacy y Danger Ehren, con Poopies, Zach Holmes, Jasper Dolphin y Rachel Wolfson, y Margera en material de archivo. Tremaine dirige desde una producción que comparte con Spike Jonze y Knoxville, y Paramount Pictures la distribuye. La película dura 92 minutos y figura a la vez como documental, comedia y acción, una combinación poco común para un proyecto que quiere ser una actuación y, a la vez, su registro.

«Jackass: La última y nos vamos» llega a los cines de México el 25 de junio, con estrenos en Estados Unidos y el resto de la región esa misma semana. Que sea de verdad la última es su propio tipo de reto, porque la banda ya anunció finales antes, pero como cierre no deja lugar a dudas: quienes construyeron la franquicia eligieron cómo ser recordados, con su propia voz y sus propias imágenes.

Reparto

Etiquetas:

Discussion

There are 0 comments.