Películas

Reda Kateb encarna al falsificador que hizo temblar al Banco de Francia en «La copia perfecta»

Camille Lefèvre

Hay una tradición del cine francés que mira al criminal no como un problema por resolver sino como un artesano por estudiar, y la nueva película de Jean-Paul Salomé se acomoda en ella con naturalidad. Su protagonista es un falsificador, un ingeniero polaco que fue a dar a Francia y descubrió que sus manos podían fabricar billetes más creíbles que los que imprimía el propio Estado. En el fondo, a la película no le interesa el delito, sino la paradoja que late en su centro: un hombre cuya obra maestra jamás podría firmar y cuyos únicos admiradores verdaderos eran los policías encargados de atraparlo.

La historia es real, o lo bastante real como para incomodar. Emigrado sin papeles y sin forma de patentar los inventos que se le agolpaban en la cabeza, Bojarski se refugió en un cobertizo del jardín y allí produjo francos de una precisión que ponía en aprietos al Banco de Francia para separar sus billetes de los propios. Sostuvo el negocio en secreto incluso ante su familia, una segunda vida plegada con cuidado en la rutina de un hogar cualquiera. Salomé arma la película alrededor de ese ocultamiento y de la obsesión creciente del comisario Mattei, el policía para quien el caso deja poco a poco de ser un trabajo y se vuelve casi una vocación.

YouTube video

Salomé ya conoce este terreno. Después de «La Syndicaliste», su retrato de una denunciante triturada por la maquinaria de la empresa, vuelve a elegir una figura real que vive a contramano del sistema y le confía a la reconstrucción el peso del argumento moral. La época — la Francia de las décadas de posguerra, sus barras de zinc, sus talleres y sus ministerios grises — aparece sin nostalgia, como textura y no como postal. Filma la falsificación misma con la concentración que una película menor reservaría para un asalto: las planchas, el papel de trapo, la tinta, la paciencia exasperante de arrancarle al papel una marca de agua.

El Bojarski real ejerció su oficio durante casi dos décadas, y la película honra la pura duración del engaño: la manera en que un fraude sostenido tanto tiempo deja de ser una travesura y se vuelve una vida. Lo que el Banco de Francia terminó por enfrentar no era una banda, sino un técnico solitario cuya paciencia sobrevivió a cada método enviado en su contra, y Salomé deja que esa asimetría marque el compás. El Estado tiene laboratorios, archivos, personal; el falsificador tiene un cobertizo, una lupa y tiempo.

Reda Kateb le da a Bojarski una quietud monacal, la concentración de un artesano que encontró lo único que hace mejor que nadie y no consigue detenerse. Es una actuación construida sobre la contención y sostiene la película entera. Frente a él, Bastien Bouillon — cuyo investigador obsesivo de «La noche del 12» sigue fresco en la memoria — convierte a Mattei en un espejo más que en un rival: dos perfeccionistas que giran alrededor del mismo objeto desde orillas opuestas. Sara Giraudeau, como la esposa mantenida en la ignorancia, aporta el peso doméstico que evita que el relato se evapore en puro ingenio.

Esa seducción es también el flanco débil de la película. La idea del falsificador como artista halaga un poco: invita a admirar el oficio y a extraviar en silencio el fraude, la moneda envilecida, la gente común pagada con papel sin valor. Salomé casi siempre se resiste a canonizar a su protagonista, pero el encuadre se inclina al romance, y quien busque un ajuste de cuentas más severo con lo que costó la falsificación hallará una película más enamorada de su héroe que dispuesta a interrogarlo. Tampoco escapa del todo a la gravedad de su género: el esquema del gato y el ratón es elegante pero conocido, y el desenlace cae más o menos donde la forma lo prometió siempre.

Reda Kateb as counterfeiter Bojarski in The Money Maker directed by Jean-Paul Salome (2026)
Reda Kateb in The Money Maker (2026)

Nada de eso cancela el placer de ver a un director tan seguro manejar una historia tan inverosímil. Salomé firma ese raro thriller de época que confía en que el público se quede con el proceso, que encuentre el suspenso en un pulso firme y en una hoja de papel secándose.

En Francia la película se estrenó a comienzos de año y España la recibe en cines el 10 de julio; por ahora no hay fecha de estreno confirmada para México ni para el resto de América Latina. Vale la espera por un hombre cuyo arte entero consistía en hacer creer.

Reparto

Etiquetas: , , , , ,

Discussion

There are 0 comments.