Críticas

La jefa (Under Her Control): un gélido estudio del poder que se recrea demasiado en su planteamiento

Martha O'Hara
Añádenos en Google

Under Her Control empieza con algo que parece un gesto de bondad. Una joven que trabaja en una casa de moda cree que un embarazo pondrá fin a una carrera que apenas comienza y su jefa, en vez de despedirla, se ofrece a adoptar al bebé. Sobre el papel, parece un rescate. Pero cuando quien controla tu trabajo, tu dinero y tu futuro te ofrece ayuda, hay que preguntarse qué está comprando, y la película insiste en esa pregunta durante buena parte de su metraje.

En su primer largometraje, Fran Torres construye un drama pausado con un thriller que late por debajo. El título en español, La jefa, expresa el tema de forma más directa que el título en inglés. Una mujer puede pedir lo que quiera. La otra apenas puede negarse. Sofía es una inmigrante argentina en Madrid, tiene un novio, Nacho, que quiere formar una familia, aunque ella no está segura de quererlo. Acaba de conseguir una pasantía con la diseñadora a quien admira. Esa diseñadora, Beatriz, nunca pudo tener hijos. Su oferta incluye una suma considerable y una condición: Sofía debe vivir con ella en una casa de campo aislada, donde nadie se dé cuenta de que está embarazada. Nadie oculta un embarazo con tanto cuidado para una adopción sin más, y la película deja que esa idea se asiente antes de que algún personaje la diga en voz alta. Algunos espectadores han descrito la película como una versión española de El diablo viste a la moda con un thriller añadido. El mundo de la moda y la joven ambiciosa invitan a esa comparación, pero Torres adopta un tono más frío y se interesa mucho menos por el glamour.

Aitana Sánchez-Gijón interpreta a Beatriz con la naturalidad de alguien acostumbrada a que todos estén de acuerdo con ella. Una frase amable suya suena a instrucción, sin que nadie tenga que levantar la voz. Su encanto nunca es un mero adorno: es la forma en que Beatriz consigue lo que quiere, y la actriz lo maneja con mesura, sin exagerarlo. Es fácil creer que a una empleada joven le costaría decirle que no. La historia necesita que lo creamos antes de que todo lo demás pueda funcionar, y Sánchez-Gijón lo consigue desde su primera escena.

Cumelén Sanz tiene el trabajo más difícil. Sofía debe desear esa carrera, temer perderla, ocultarle el embarazo a su pareja y sopesar una oferta que apenas puede darse el lujo de rechazar; buena parte de todo eso debe expresarse con reacciones más que con palabras. Sanz se sostiene frente a una presencia mucho más consagrada. Sus escenas juntas son la razón para ver la película. Beatriz habla de cuidar, y Sofía escucha una rutina. Lo que cada una quiere de la otra importa más que la superficie cortés de lo que dicen, y ambas actrices lo saben.

El elenco secundario cumple, aunque pocas veces tiene espacio para lucirse. Pedro Casablanc es Julio, el abogado, y Vanesa Rasero es Cristina, la médica privada de Beatriz. Ambos le dan al arreglo un aire de profesionalismo gélido. Un contrato y un régimen médico hacen que un trato cuestionable parezca ordenado, y eso inquieta más de lo que lo haría una maldad abierta. Álex Pastrana, como Nacho, tiene la ingrata tarea de encarnar la vida de la que le piden a Sofía que se aleje. Salomé Jiménez (Carmen), María Fernández Prat (Belén) y Younes Bachir (Hamid) tienen papeles más pequeños, y ninguno deja una huella importante.

Mi problema es el ritmo. La película pierde impulso justo cuando debería apretar, y una historia construida sobre la presión no puede permitirse eso. La trama no deja de sumar vueltas de tuerca: las cámaras ocultas que Sofía descubre en la casa; la concesión de Beatriz, que apaga las cámaras de adentro, pero mantiene encendidas las de afuera para protegerse; el celular que desaparece; la rutina de ejercicios que agota a Sofía; el perro que debería tranquilizarla; la empleada doméstica que de pronto ya no está. Cada elemento debería estrechar la trampa. Sin embargo, la película se demora tanto en la comodidad de la casa que los tramos más tranquilos se sienten como una espera, no como una amenaza. Incluso la desaparición del celular, que tendría que sacudirnos, pasa sin causar mucha impresión. Lo que falta es la sensación, escena tras escena, de que las paredes se cierran. Al salir del largo tramo central, admiraba el planteamiento y deseaba que la película dejara de admirarlo también. Quienes busquen un thriller tenso quizá pierdan el interés. Quienes hayan venido por un estudio del poder serán más indulgentes.

También está la cuestión de todo lo que Torres intenta abarcar. La ambición y la traición conviven con la inmigración, la explotación y la gestación subrogada, y la trama del thriller tiene que sostenerlo todo en 109 minutos. No todos los temas reciben el mismo peso, y los que aparecen tarde o quedan en los márgenes se sienten mencionados, más que explorados. Sofía es extranjera, está sola y depende de la casa y la buena voluntad de su empleadora; eso merecía mucho más que alguna frase o mirada ocasional. Incluso las referencias falsas que usó para conseguir una oportunidad podrían haber alimentado una reflexión más incisiva sobre quién merece que le crean y quién despierta lástima. Hubiera preferido que Torres eligiera menos temas y los llevara más lejos.

Aun así, la idea central funciona. Una mujer poderosa se ofrece a resolver la crisis de una mujer más joven, y resulta que la solución le da a la primera justo lo que quiere. Durante bastante tiempo, la película deja intacta esa ambigüedad y permite que Beatriz siga siendo humana, en vez de convertirla en un monstruo. Cuando hace la oferta por primera vez, suena completamente razonable, y las primeras escenas funcionan gracias a eso. Por lo mismo, el bajón de la parte central duele: la premisa es más aguda que el tramo de película creado para desarrollarla. Sánchez-Gijón y Sanz tienen talento suficiente para sostener una película que apriete más y se desvíe menos; esta solo se lo permite de vez en cuando. Ojalá Torres confíe un poco más en la tensión que él mismo construye la próxima vez.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

Etiquetas: , , , , ,

Añádenos en Google

Discussion

There are 0 comments.