Películas

Pálida luz en las colinas: Ishikawa filma a Ishiguro sin deshacer su engaño central

Martha Lucas

Una mujer está de pie en un jardín inglés y recuerda un verano en Nagasaki: una amiga llamada Sachiko, una niña imposible de calmar, una ciudad que se levantaba de entre los escombros. Lo que calla, y lo que su propio relato va delatando, es que ese recuerdo quizá no sea suyo. Ese desplazamiento silencioso es el motor de la primera novela de Kazuo Ishiguro, y es lo que Kei Ishikawa se propuso llevar a la pantalla.

La apuesta es arriesgada. Ishiguro levantó su debut sobre una narradora que se corrige mientras habla, que cuenta la historia de otra mujer y deja ver las costuras apenas al final. La prosa sostiene ese ocultamiento porque quien lee llena el silencio. El cine suele pedir rostros, clima, una línea nítida entre la causa y el duelo. Todo el interés de esta adaptación está en ver cuánto de la evasión central del libro decide conservar un director cuidadoso y cuánto cree que debe explicar.

YouTube video

Suzu Hirose lleva la línea de Nagasaki como la joven Etsuko, embarazada y alerta, atraída por una vecina que vive con otras reglas. Fumi Nikaido es esa vecina, Sachiko, viuda de guerra con un plan de huida a Estados Unidos y una hija a la que trata como carga y como testigo. Las dos actuaciones son el mejor argumento del filme: Hirose, pura compostura con algo que se deshilacha por dentro; Nikaido, puro movimiento y mala fe. La amistad es la superficie; la película insinúa que una mujer toma prestada la vida de la otra para contar la propia.

Yoh Yoshida es la Etsuko mayor, ya radicada en Inglaterra y visitada por su hija Niki, criada allá, a quien encarna Camilla Aiko. Tomokazu Miura aparece como Ogata, el suegro cuyas certezas sobre un Japón derrotado se han agriado; Kouhei Matsushita es Jiro, el marido al que Etsuko no llora en voz alta. El reparto plantea una idea sobre el registro: el presente en voz baja, de modos ingleses, y el pasado ruidoso de cigarras y frases inconclusas.

Ishikawa llega con un historial en estas estructuras de secreto enterrado. Su adaptación de A Man, de Keiichiro Hirano, arrasó en los premios nacionales del cine japonés con mejor película y mejor director, y el thriller de desaparición que lo hizo conocido transformó una identidad esfumada en un estudio sobre quién tiene derecho a escribir una vida. Se formó como cineasta en Polonia, en la escuela de Lodz, lo que tal vez explique la paciencia europea que trae a una historia japonesa, y que fuera de cuadro se refleja en una producción con socios en Tokio, Londres y Varsovia.

Lo que el guion hace bien es confiar en el paralelismo. La película salta entre las dos épocas sin subrayar la rima, y deja que un gesto del presente responda a una herida del pasado. Ishiguro cedió los derechos y entró a la producción como productor ejecutivo, y el guion conserva el interés del libro por cómo un país se convence de una nueva imagen de sí mismo tras la catástrofe: Nagasaki reconstruyéndose, una generación mayor defendiendo una guerra perdida, otra más joven con prisa por olvidar.

Donde titubea es justo en lo que volvió famosa a la novela. El libro nunca confirma lo que el lector sospecha, que el relato de Etsuko sobre Sachiko es un modo de narrar sus propias decisiones y su costo. Las primeras críticas de festival fueron elogiosas pero frías, y le reprochan a la adaptación explicar de más donde la página dejó un blanco deliberado, y aplanar la ambigüedad hasta volverla una anécdota triste y clara. La prudencia del filme es real; que sea un defecto depende de cuánto necesitabas que la mentira del centro siguiera sin probarse.

El reparto principal suma a Rie Shibata, con un pequeño elenco de habla inglesa para los pasajes ingleses. La cinta dura un poco más de dos horas. La produce la japonesa BUN-BUKU, fundada por Hirokazu Kore-eda, junto con la británica Number 9 Films, la polaca Lava Films, U-NEXT y GAGA, un mapa de coproducción que acompaña el vaivén de la historia entre Nagasaki y la campiña inglesa.

Pálida luz en las colinas se estrenó en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes y llegó a los cines japoneses el otoño pasado. Por ahora no hay estreno mexicano confirmado en salas, aunque su recorrido internacional sigue sumando fechas en Europa y Asia. Para quien conozca la novela, la prueba es simple: ver si su giro final, el que lo desestabiliza todo, sobrevive cuando se encienden las luces.

Reparto

Etiquetas:

Discussion

There are 0 comments.