Actores

Penélope Cruz: la actriz que necesitó Hollywood para convertirse en Raimunda

Treinta años de carrera entre Hollywood y el cine de Almodóvar. Sus papeles más memorables —Raimunda, María Elena, Janis— son los que insistió en hacerse suyos. La primera actriz española en ganar el Oscar siempre supo cuál era su idioma natural.
Penelope H. Fritz

Durante años el mundo creyó tener a Penélope Cruz bien identificada: española, hermosa de un modo que Hollywood sabía usar, y actriz de verdad solo cuando Almodóvar la dirigía. Esa versión tiene algo de cierto en la última parte. En el resto, simplifica demasiado.

Nació en Alcobendas, a las afueras de Madrid, y estudió ballet nueve años en el Conservatorio Nacional antes de que la actuación tomara el control. A los quince ganó un concurso de una agencia de modelos. A los diecisiete debutó en Jamón Jamón, de Bigas Luna, junto a un Javier Bardem que todavía no era nadie, en un filme rodado en el idioma al que siempre regresaría.

Belle Époque, la película de Fernando Trueba que ganó el Oscar a la mejor película de habla no inglesa, llegó el mismo año. Luego Almodóvar. Apareció primero en Carne trémula en 1997, pero fue Todo sobre mi madre, dos años después, lo que dejó claro de qué era capaz. Su Sor Rosa —una monja embarazada de fe frágil y humanidad real— llegó completamente formada desde adentro. Almodóvar no la construyó. Le dio el espacio donde ya existía.

Hollywood siguió, y los resultados fueron disparejos. Vanilla Sky usó su presencia sin entender bien qué tenía. Blow le dio un papel cuya función principal era marcar los estados emocionales de otro personaje. El capitán Corelli fue peor aún. Esos años no fueron fracasos de Cruz: fueron fracasos de concepción. Pero generaron la exposición internacional que más tarde haría posible Volver.

Volver, en 2006, le dio a Raimunda: trabajadora, pragmática, cargando el duelo empujado hacia adentro porque no hay tiempo para sentirlo. La nominación al Oscar que siguió fue el reconocimiento tardío de que algo había cambiado en su trayectoria. Luego Vicky Cristina Barcelona en 2008. Su María Elena —impredecible, brillante, capaz de la risa y la devastación en la misma escena— le valió el Oscar a la mejor actriz de reparto. Fue la primera actriz española en ganarlo. La ironía es que lo ganó mientras ya decidía volver a España de manera definitiva.

La colaboración con Almodóvar continuó: Los abrazos rotos en 2009, Los amantes pasajeros en 2013, Dolor y gloria en 2019. Luego Madres paralelas en 2021: Copa Volpi en Venecia y cuarta nominación al Oscar. La actuación pedía sostener dos tiempos de dolor al mismo tiempo —el personal y el histórico— sin que se notaran las costuras. El jurado de Venecia lo reconoció la noche del estreno.

Ferrari, en 2023, la mostró como Laura Ferrari, precisa y feroz junto a Adam Driver. La bola negra, de Los Javis, se estrenó en Cannes en mayo de 2026 y recibió una ovación de más de veinte minutos. Cruz interpreta a una artista de cabaret madrileña que el franquismo obliga a actuar para sus tropas durante la Guerra Civil. Netflix adquirió los derechos para Estados Unidos durante el festival.

Ahora filma una comedia de Nancy Meyers para Warner Bros. junto a Kieran Culkin, Jude Law, Emma Mackey y Owen Wilson, con estreno el 25 de diciembre de 2027. Y Day Drinker, un thriller de acción con Johnny Depp, llega en marzo de ese mismo año. La carrera sigue adelante en dos idiomas, dos cinematografías y una filmografía que todavía no llegó a su punto más alto.

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