Películas

En la luna sigue siendo la ciencia ficción más solitaria y más humana de su generación

Duncan Jones debutó en 2009 con un drama de cámara donde Sam Rockwell lo es todo.
Martha O'Hara
Añádenos en Google

Sam Bell abre los ojos en la enfermería de la base sin acordarse del accidente. Lo primero que oye es a GERTY conversando en vivo con la empresa, cuando se supone que las comunicaciones en directo con la Tierra están caídas. Con ese solo detalle, En la luna deja claro que no será un viaje espacial de los de siempre. Duncan Jones, hijo de David Bowie, debuta en la dirección con una película de ciencia ficción de escenario reducido y tono contenido, que se ocupa menos del espacio que de un hombre solo.

La premisa cabe en dos líneas. Sam (Sam Rockwell) está por cerrar un contrato de tres años en la cara oculta de la Luna, donde extrae helio-3 para Lunar Industries, y su única compañía es GERTY, el asistente informático al que presta su voz Kevin Spacey. Los mensajes de Tess, su esposa, llegan grabados; ella estaba embarazada de Eve cuando él se fue. Empiezan las alucinaciones: una adolescente, un hombre desaliñado. Una de ellas lo distrae mientras recupera un contenedor y choca el rover. Todo lo demás sale de ahí. En un género donde lo espacial suele ser sinónimo de espectáculo, la película apuesta por lo contrario: un solo hombre, una rutina y mucho silencio.

YouTube video

La película descansa sobre Rockwell, y él responde. Su Sam pasa de la rutina a la sospecha sin que nadie se lo explique. Cuando descubre que GERTY habla con la empresa, finge una emergencia para que lo deje salir, va hasta el rover estrellado y encuentra a su propio doble, inconsciente. Rockwell tiene que reaccionar ante sí mismo sin convertirlo en un truco, y lo logra porque el desconcierto pesa más que el efecto. The Guardian y Rotten Tomatoes destacaron su actuación, y es fácil entender por qué.

El guion de Nathan Parker, sobre una historia de Jones, sostiene bien la tensión, aunque le sobran un par de vueltas. Tras la discusión y la pelea entre los dos Sam, GERTY confirma que ambos son clones del Sam Bell original y que los recuerdos de la esposa y la hija están implantados. Los registros de los clones anteriores muestran que todos enfermaron al vencer su contrato. Después, el Sam mayor da con una bóveda con cientos de clones en hibernación y entiende que Lunar Industries usa copias para ahorrarse el costo de formar y transportar astronautas nuevos. Aquí la película toca el trabajo desechable, y apenas se detiene en ello. Además, dedica mucho tiempo a la sospecha y luego resuelve el conflicto con cierta prisa.

Jones dirige con oficio. El escenario minimalista y la atmósfera opresiva hacen que la Luna se sienta más como una celda que como una frontera. Clint Mansell firma la música, con un tema, «Welcome to Lunar Industries», que mezcla lo inquietante con lo melancólico y acompaña el aislamiento de Sam sin llamar la atención sobre sí mismo.

No todo funciona. Los diálogos entre los dos Sam a veces se vuelven previsibles. Las decisiones de GERTY, además, son difíciles de leer: habla con la empresa a espaldas de Sam, pero luego lo ayuda a consultar los registros de los clones anteriores, y la película no termina de aclarar qué lo mueve. Spacey cumple con la voz, aunque el personaje queda a medio camino entre aliado y carcelero y nunca llega a sentirse del todo real. Aun así, la forma en que GERTY conversa con Sam dice mucho de la soledad de la base. Allá arriba, una voz es casi lo único que hay.

Mi reparo con el tramo final va por el mismo lado. Con cientos de clones dormidos en esa bóveda, el destino de todos ellos y de la empresa que los fabricó merecía más peso del que la película les da.

En la luna merece verse, sobre todo por Rockwell y por la seguridad con la que Jones maneja un solo escenario. Se apresura donde debía detenerse, pero para ser una primera película es un trabajo muy sólido.

Se presentó en el Festival de Sundance de 2009 y llegó a cines selectos de Nueva York y Los Ángeles el 12 de junio. El 10 de julio se amplió a más salas de Estados Unidos y el 17 al Reino Unido. Con un presupuesto modesto, recaudó poco menos de 10 millones de dólares en todo el mundo. La crítica la recibió bien y elogió sobre todo a Rockwell. The Guardian escribió que Rockwell es muy bueno y que da gusto ver un papel importante para un intérprete tan distintivo. Rotten Tomatoes resume que la intensidad de su trabajo impulsa una ciencia ficción convincente y un debut prometedor. Además, obtuvo numerosos premios de asociaciones de críticos y festivales, fue nominada al BAFTA a la Mejor Película Británica y se llevó el Hugo a la Mejor Presentación Dramática en 2010.

La historia siguió fuera de la sala. En 2018 se estrenó Mute, una película que funciona como epílogo de los hechos de En la luna, y en 2020 salió la novela gráfica Madi: Once Upon a Time in the Future, tercera entrega de ese universo.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

Etiquetas: , , , , ,

Añádenos en Google

Discussion

There are 0 comments.