Películas

Hart: Duro de entrenar confirma que Kevin Hart triunfa en dosis pequeñas

Dirigida por Eric Appel en 2023, reúne a Kevin Hart, John Travolta y Nathalie Emmanuel.
Martha O'Hara
Añádenos en Google

El primer plano de Kevin Hart corriendo como si su vida dependiera de ello, sudor y determinación en su rostro, es el mejor argumento visual que tiene Hart: Duro de entrenar para venderse. La película, adaptación de la primera temporada de la serie nacida en Quibi y remontada como largometraje para Prime Video, se las arregla para mantener ese espíritu de serie de episodios cortos incluso al estirarse a casi dos horas de metraje. El problema no es la premisa —un Hart interpretándose a sí mismo en una obsesiva búsqueda por convertirse en estrella de acción—, sino cómo el guion nunca logra equilibrar su tono entre la comedia autodespectiva y el thriller de entrenamiento físico que promete el propio género de la cinta.

La idea central, un actor cómico que se mete en un campamento de entrenamiento para estrellas de acción dirigido por John Travolta (en un rol que parece salido de una parodia de Top Gun), tiene potencial. Pero donde la película funciona es en los momentos que explotan las dinámicas entre Hart y el elenco secundario, especialmente con Nathalie Emmanuel, quien roba escenas cada vez que su personaje, Jordan King, interactúa con el protagonista. Hay un chispazo de química auténtica cuando ella revela su verdadero acento británico, una decisión narrativa que añade capas a su relación con Hart y que funciona como uno de los pocos giros genuinamente sorprendentes del conjunto.

YouTube video

El mayor problema es la estructura. La película se siente como un collage de sketches bien ejecutados pero desconectados entre sí, una consecuencia directa de haber sido concebida como episodios independientes antes de convertirse en un solo relato. Las escenas de acción, aunque coreografiadas con energía, carecen de coherencia narrativa de principio a fin. Hay una escena donde Hart se enfrenta a Josh Hartnett, quien aparece como amigo de Ron y antiguo alumno de su campamento, en un duelo de artes marciales que, aunque entretenida, parece más un cameo prolongado que parte orgánica de la trama.

Travolta, por su parte, entrega una actuación exagerada y divertida como el entrenador Ron Wilcox, pero su personaje nunca va más allá del arquetipo del veterano rudo que al inicio detesta abiertamente a su alumno estrella. Jean Reno, en cambio, tiene poco que hacer como el director europeo Claude Van De Velde, un papel que parece existir solo para justificar la presencia de Hart en el campamento y forzar la trama hacia el terreno del entrenamiento.

Donde la película realmente tropieza es en su intento por ser al mismo tiempo una comedia autocrítica y un thriller de entrenamiento. Las escenas más exitosas son aquellas que se centran en la inseguridad profesional de Hart, como cuando explota en un talk show y ve desplomarse su carrera, o cuando intenta desesperadamente probarse a sí mismo ante sus compañeros de campamento. Pero tan pronto como el guion intenta elevar las apuestas con los giros de suspenso que promete el género, pierde el hilo cómico y la película se siente desequilibrada, como si no supiera decidir a qué público le está hablando.

El resto del elenco de apoyo, en particular Brandon Quinn como Danny Morrison, el manager de Hart, aporta momentos memorables sin llegar a dejar huella. El problema es el mismo que afecta a casi todos los personajes secundarios: aparecen y desaparecen sin desarrollo real, funcionando más como piezas de un chiste recurrente que como personas con motivaciones propias. Ni siquiera Hartnett, pese a su presencia carismática, logra escapar de esa sensación de estar de paso.

La dirección de Eric Appel es funcional, con algunas tomas dinámicas que intentan emular el estilo de las películas de acción clásicas, pero nada aquí se siente innovador. La cinematografía y la edición son competentes, pero no destacan ni aportan algo único a la experiencia, y en varios tramos delatan su origen episódico con cortes que se sienten más pensados para la pausa publicitaria que para el ritmo de un largometraje.

Hart: Duro de entrenar tiene momentos brillantes —como cuando Hart intenta y falla en una escena de persecución en auto, o cuando Emmanuel lo confronta con su doble moral—, pero al final del recorrido pesan más los tropiezos de guion que los aciertos puntuales del reparto.

Reparto

Fotos: The Movie Database (TMDB)

Etiquetas: , , , , ,

Añádenos en Google

Discussion

There are 0 comments.