Actores

Aaron Taylor-Johnson, el actor que prefirió al asesino sobre el espía

Penelope H. Fritz

Aaron Taylor-Johnson lleva años siendo el favorito de los tabloides para el papel de James Bond. Tiene el físico, el acento y la nacionalidad. También tiene el Globo de Oro que ganó en 2017 por encarnar a un asesino sexual y psicópata en Nocturnal Animals. Esa contradicción define mejor su carrera que cualquier rumor sobre 007.

Nació y creció en High Wycombe, Buckinghamshire, hijo de un ingeniero. Su madre lo metió en la Jackie Palmer Stage School a los seis años; a los quince ya había dejado la escuela para actuar a tiempo completo. El camino no fue el del niño prodigio que cae bien en las entrevistas: fue el del chico con suficiente trabajo para que quedarse en clase no tuviera sentido.

La actuación que lo cambió todo llegó en Nowhere Boy (2009), donde interpretó al John Lennon adolescente bajo la dirección de Sam Taylor-Wood. Una actuación de quietud y violencia interior que no intentaba imitar al Lennon que todos conocen, sino entender al muchacho que todavía no lo era. Taylor-Johnson conoció a la directora en el rodaje, se enamoraron y se casaron en 2012 adoptando el apellido compuesto. La prensa nunca dejó de encontrar interesante la diferencia de edad. Ellos nunca le dieron demasiada información.

Kick-Ass (2010) de Matthew Vaughn le dio su primer rol en el cine de gran presupuesto y una nominación al BAFTA Rising Star. Los años siguientes los pasó moviéndose entre géneros sin encontrarse del todo en ninguno: Anna Karenina con Joe Wright, Vengadores: La era de Ultrón como Quicksilver —personaje que muere antes del final—, Godzilla, Savages con Oliver Stone.

Nocturnal Animals fue otro asunto. Tom Ford le pidió que construyera a Ray Marcus sin explicación ni redención: un hombre que ejerce violencia con naturalidad y se justifica con una alegría que resulta más perturbadora que la violencia misma. Taylor-Johnson ha dicho que el papel le costó aceptarlo, que pasó semanas investigando casos reales para poder habitarlo. El Globo de Oro que recibió en enero de 2017 fue el reconocimiento más claro de que algo había cambiado en la percepción que la industria tenía de él.

Aquí es donde la historia de Bond se vuelve más interesante que molesta. En 2022, medios británicos reportaron una reunión con la productora Barbara Broccoli. En 2024 circularon informaciones que lo daban como el nuevo 007. Ninguna se confirmó. Mientras tanto, Taylor-Johnson apareció en Bullet Train (2022) de David Leitch, encabezó 28 Years Later (2025) de Danny Boyle —la película con el mejor puntaje en Rotten Tomatoes de toda su carrera, 92%—, y completó Fuze, un thriller de conspiración dirigido por David Mackenzie. La brecha entre el mito que la industria construye sobre ciertos actores y el trabajo real que estos eligen decir mucho sobre ambos.

Aaron Taylor-Johnson in Kraven the Hunter (2024)

Kraven the Hunter (2024) fue el escollo de la etapa. Sony apostó fuerte por un relato de origen sombrío para el personaje de Marvel; Taylor-Johnson se entregó al papel con toda su capacidad física y dramática. Los críticos reconocieron el esfuerzo; el público no apareció. La película fue un fracaso de taquilla que cerró el capítulo de esa franquicia. Un recordatorio de que apostar diferente no elimina el riesgo.

En este momento tiene tres frentes abiertos. Fuze está disponible en plataformas digitales desde mayo de 2026. Werwulf, donde interpreta al personaje del título junto a Lily-Rose Depp y Willem Dafoe, llega en Navidad 2026 de la mano de Focus Features. Y Netflix ya ordenó Enigma Variations, una serie limitada en la que encabeza el reparto. Nada de eso parece el currículum de alguien esperando a que lo llamen de Eon Productions.

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