Actores

Scarlett Johansson, de prestarle la voz a una IA a defender la suya frente a OpenAI

Penelope H. Fritz
Añádenos en Google
Scarlett Johansson
Scarlett Johansson
Photo: Harald Krichel / CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
Nacimiento22 de noviembre de 1984
Manhattan, New York City, USA
OcupaciónActriz, directora y productora
Conocido porVengadores: Infinity War, Avengers: Los Vengadores, Vengadores: Endgame
PremiosBAFTA · Premio Tony · Rome Film Festival Award for Best Actress, Her · Premio Saturn · Toronto Film Critics Association Award for Best Supporting Actress, Ghost World

La actuación que la gente suele mencionar primero cuando habla de Scarlett Johansson no tiene rostro. En Her, de Spike Jonze, interpreta a Samantha, un sistema operativo del que se enamora un escritor solitario; todo el personaje existe en una voz: ronca, curiosa, un poco demasiado rápida para reírse. Años después, esa voz volvió a ella desde un lugar al que no la había enviado. Cuando OpenAI presentó una voz de ChatGPT llamada Sky, sus amistades, su familia y buena parte de la prensa le dijeron que sonaba como ella. Johansson contó que había rechazado la petición de Sam Altman para ponerle voz al sistema y que estaba «conmocionada, enojada y sin poder creer» que él buscara una voz tan parecida a la suya. OpenAI retiró Sky. La actriz que alguna vez interpretó a una máquina que aprendía a ser persona pasó los meses siguientes defendiendo que una persona no es materia prima para una máquina.

Ese enfrentamiento dice más sobre su postura actual que cualquier tabla de taquilla, aunque las cifras son generosas: ocupa un lugar entre los tres actores más taquilleros de la historia, y Forbes la volvió a poner en el primer puesto de su lista de actrices mejor pagadas gracias a Jurassic World Rebirth. Sin embargo, las decisiones en torno a ese éxito apuntan hacia otro lado: su primer largometraje como directora, papeles secundarios para Wes Anderson por una fracción de su tarifa habitual, un drama familiar criminal para James Gray, su primera película de terror propiamente dicha y un lugar en la próxima entrega de Batman. Pasados los cuarenta, ella es quien decide cómo será una película de Scarlett Johansson.

Greenwich Village, un abuelo en Copenhague y dos líneas en escena

Scarlett Ingrid Johansson creció en Manhattan, como una de los cuatro hijos de Melanie Sloan, productora neoyorquina, y Karsten Johansson, arquitecto de Copenhague. Tiene un hermano gemelo, Hunter; una hermana, Vanessa; un hermano, Adrian, y un medio hermano mayor, Christian, fruto del primer matrimonio de su padre. Nació el 22 de noviembre de 1984, tiene ciudadanía estadounidense y danesa, y lleva el arte cinematográfico en la familia: su abuelo paterno, Ejner Johansson, fue historiador del arte, guionista y director de cine. Asistió a la PS 41, en Greenwich Village, y luego a la Professional Children’s School, una escuela privada organizada en torno a los horarios de jóvenes artistas, además de tomar clases en el Lee Strasberg Theatre Institute.

Su primera vez en un escenario fue en una producción off-Broadway de Sophistry junto a Ethan Hawke, con dos líneas de diálogo. Poco después llegó su primera película: North, de Rob Reiner, en la que interpretó a la hija de John Ritter a los nueve años. Los papeles crecieron rápidamente. Manny & Lo le valió una nominación al Independent Spirit Award como protagonista infantil, y durante el rodaje de The Horse Whisperer, Robert Redford la describió como «una niña de 13 que parece de 30», una frase que la acompañó durante años. En Ghost World, la comedia de Terry Zwigoff sobre dos amigas que se distancian después de la preparatoria, su Rebecca seca y observadora ganó el premio de la Toronto Film Critics Association a mejor actriz de reparto. En 2002 solicitó ingresar a la Tisch School of the Arts de la New York University y fue rechazada.

Tokio, Delft y el salto a los papeles adultos

El paso de adolescente prometedora a actriz protagonista ocurrió en una sola temporada. En Lost in Translation, de Sofia Coppola, interpretó a Charlotte, una joven estadounidense varada en un hotel de Tokio con un esposo que casi nunca está, y que entabla una amistad con una estrella de cine en decadencia, interpretada por Bill Murray. La película se construye con pausas y frases a medio terminar, y Johansson sostuvo su parte con muy poco diálogo. Ganó el BAFTA a mejor actriz protagónica. Ese mismo año, Girl with a Pearl Earring, de Peter Webber, la eligió para interpretar a Griet, la criada de la casa de Johannes Vermeer en Delft, en una actuación casi sin palabras. La crítica escribió que su rostro hacía el trabajo que el guion se negaba a hacer, y el papel le trajo nominaciones al BAFTA y al Globo de Oro.

Después llegó una serie de directores que quisieron aprovechar esa quietud a su manera. A Love Song for Bobby Long, junto a John Travolta, le sumó otra nominación al Globo de Oro. Woody Allen la dirigió en tres ocasiones: primero como Nola Rice, la actriz que intenta abrirse camino en el centro del thriller de infidelidad Match Point, que le trajo otra nominación al Globo de Oro, y luego en Scoop y Vicky Cristina Barcelona, una de las películas más taquilleras de la última etapa de su carrera. Michael Bay le dio un doble papel como un clon y la mujer a partir de la cual fue creada en The Island, y Christopher Nolan la eligió como asistente de los magos en The Prestige, un éxito de crítica y taquilla.

Scarlett Johansson
Scarlett Johansson en Black Widow (2021)

Natasha Romanoff y la década de Marvel

En Iron Man 2 entró al Universo Cinematográfico de Marvel como Natasha Romanoff, una espía entrenada en Rusia que aparece como la nueva asistente de Tony Stark. Se quedó durante casi diez años. The Avengers se convirtió en uno de los mayores éxitos de su año; Captain America: The Winter Soldier la reunió con Chris Evans en una historia de espionaje paranoico que muchos fans todavía consideran la mejor de la saga, y en Avengers: Age of Ultron la producción ocultó su embarazo con encuadres cerrados y dobles de acción. Captain America: Civil War superó los mil millones de dólares, y Avengers: Infinity War y Avengers: Endgame cerraron el arco; Endgame ocupa el segundo lugar entre las películas más taquilleras de la historia. Durante ese periodo, Natasha pasó de ser una espía secundaria a la integrante del equipo cuya lealtad mantiene unidos a los demás, y Johansson se convirtió en la única mujer que formó parte de la alineación original de los Avengers.

Su película en solitario llegó tarde. Black Widow, en la que también fue productora ejecutiva, volvió al pasado de Natasha y a un programa soviético de entrenamiento; se estrenó en 2021, durante la pandemia, el mismo día en cines y en Disney+ por un costo adicional. Pocas semanas después, Johansson demandó a Disney: sostuvo que su contrato garantizaba un estreno exclusivo en salas y que el lanzamiento simultáneo en streaming había reducido las bonificaciones de taquilla que le correspondían. Disney respondió públicamente que ya le había pagado 20 millones de dólares. Las dos partes llegaron a un acuerdo en septiembre de 2021, con términos confidenciales, y ambas dijeron que seguirían trabajando juntas. Fue una de las primeras veces que una estrella de su calibre llevó a un estudio a los tribunales por un estreno en streaming.

YouTube video

Una alienígena en Glasgow y una voz en un teléfono

El mejor trabajo que hizo durante los años de Marvel estuvo lejos de cualquier franquicia. En Under the Skin, de Jonathan Glazer, interpreta a una alienígena que recorre Escocia en una camioneta y recoge hombres; muchas escenas se filmaron con cámaras ocultas y personas que no eran actores y no sabían quién era ella. Varios críticos la calificaron como la mejor actuación de su carrera. Ese mismo año llegó Her, y el Festival de Cine de Roma le otorgó el premio a mejor actriz por un papel en el que nunca aparece en pantalla, un reconocimiento poco habitual para una interpretación de voz; también ganó el Saturn Award a mejor actriz de reparto. Después, Lucy, de Luc Besson, demostró hasta dónde podía llegar comercialmente esa personalidad extraña y de mirada vacía: la película costó unos 40 millones de dólares y recaudó más de 450 millones.

Broadway, dos álbumes y dos nominaciones al Oscar en un mismo año

Johansson ha mantenido un pie en el escenario. En 2010 debutó en Broadway en A View from the Bridge, de Arthur Miller, como Catherine, la sobrina huérfana, y ganó el Tony Award a mejor actriz destacada en una obra; un crítico escribió que se fundía con el personaje con tanta intensidad que su fama desaparecía. Su Maggie en Cat on a Hot Tin Roof, en 2013, recibió críticas mucho más duras. También grabó dos álbumes: Anywhere I Lay My Head, una colección de canciones de Tom Waits con David Bowie en los coros de dos temas, y Break Up, un disco a dúo con Pete Yorn inspirado en los álbumes de duetos de Serge Gainsbourg. Para 2017 ya había presentado Saturday Night Live cinco veces y se había sumado al Five-Timers Club del programa.

El punto más alto de reconocimiento crítico llegó al final de la década. En Marriage Story, de Noah Baumbach, interpretó a Nicole Barber, una actriz que atraviesa un amargo divorcio de un director de teatro interpretado por Adam Driver; filmó el papel mientras ella misma pasaba por un divorcio. En Jojo Rabbit, de Taika Waititi, fue Rosie, una madre en la Alemania nazi que esconde a una niña judía en el ático mientras su hijo idolatra a un Hitler imaginario. En los premios Oscar de 2020 fue nominada a mejor actriz y a mejor actriz de reparto en un mismo año, un logro que solo habían conseguido otras once intérpretes. No ganó ninguno de los dos premios.

Las polémicas que no ganó

Para una actriz que hoy defiende con firmeza el control sobre su propia imagen, su historial de elecciones de reparto no está libre de controversias, y ha tenido que responder por ello. Ghost in the Shell, la versión de acción real de 2017 del manga japonés, la eligió para interpretar a una cíborg construida a partir de los recuerdos de una mujer japonesa; las críticas por blanqueamiento racial acompañaron a la película durante su estreno. Johansson defendió el papel como una oportunidad excepcional de protagonizar una franquicia femenina. Un año después aceptó interpretar a Dante «Tex» Gill, un hombre trans, en Rub & Tug; respondió con desdén a las primeras críticas y luego abandonó el proyecto, diciendo que había aprendido de la reacción. En 2014 renunció a su puesto de embajadora de Oxfam después de que la organización cuestionara su acuerdo publicitario con SodaStream: mantuvo el contrato y dejó el cargo en la organización. Nada de esto puso fin a su carrera, pero sí complica la imagen de defensora de principios que construyeron los episodios con Disney y OpenAI.

Wes Anderson, dinosaurios y su primera película como directora

Los últimos años se han construido sobre contrastes deliberados. En Asteroid City, de Wes Anderson, interpretó a una estrella de cine llamada Midge Campbell y, como el resto del elenco, trabajó por una tarifa fija: un pequeño pago semanal en lugar de su remuneración habitual. Regresó para The Phoenician Scheme, también de Anderson, como la prima Hilda. Fly Me to the Moon, una comedia romántica sobre la carrera espacial junto a Channing Tatum, fue producida por su propia compañía, These Pictures, y tuvo un desempeño flojo en taquilla. Prestó su voz a Elita-1 en la película animada Transformers One y tuvo un papel secundario en My Mother’s Wedding, el debut como directora de Kristin Scott Thomas. Después llegó Jurassic World Rebirth, dirigida por Gareth Edwards, en la que interpreta a Zora Bennett, una especialista en operaciones encubiertas contratada para recuperar ADN de dinosaurio de una isla. Recaudó más de 860 millones de dólares en todo el mundo, el mayor éxito de su carrera posterior a Marvel, y Forbes calculó que sus ingresos de 2025 fueron de 43 millones de dólares, la cifra más alta de cualquier actriz ese año. A lo largo de su carrera, sus películas ya han recaudado más de 15 mil millones de dólares.

Entre un proyecto y otro, también dirigió. Eleanor the Great, escrita por Tory Kamen, está protagonizada por June Squibb como una mujer de 94 años que se muda a Nueva York tras la muerte de su mejor amiga y, en un grupo de apoyo para sobrevivientes del Holocausto, cuenta la historia de su amiga fallecida como si fuera la suya. Se estrenó en la sección Un Certain Regard del Festival de Cine de Cannes en mayo de 2025 y Sony Pictures Classics la lanzó en septiembre. Las críticas fueron variadas respecto a la dirección y cálidas con Squibb; además, la película compitió por la Caméra d’Or, el premio de Cannes a las óperas primas.

La cuestión de la inteligencia artificial tampoco ha desaparecido. En febrero de 2025, un video falso que usaba su imagen, junto con las de otras celebridades judías, se difundió por las redes sociales. Johansson lo condenó y pidió leyes contra el uso indebido de la inteligencia artificial, que describió como un peligro inminente para todos. Para una intérprete cuya voz fue alguna vez el personaje entero, el debate es personal.

Paper Tiger, una nueva entrega de El exorcista y Gotham

Los próximos meses vienen cargados. Paper Tiger, escrita y dirigida por James Gray, la reúne de nuevo con Adam Driver y suma a Miles Teller como dos hermanos de Queens en los años ochenta que persiguen una oportunidad de negocios y terminan enredados con la mafia rusa. Johansson interpreta a Hester Pearl, esposa y madre, cuya casa suburbana se convierte en el blanco. La película compitió por la Palma de Oro en Cannes en mayo de 2026, pero Johansson se perdió el estreno porque estaba filmando otra película. La vio por primera vez junto a un público el 25 de septiembre, cuando inauguró la edición 64 del New York Film Festival en Lincoln Center, recién llegada en avión desde Londres. En el escenario bromeó con que sentía que eran las cinco de la mañana y que estaba alucinando. Neon la estrenará en cines de Estados Unidos el 13 de noviembre.

En diciembre prestará su voz a Venus Nova, una controvertida superestrella, en Ray Gunn, la historia animada de detectives de Brad Bird sobre un investigador privado, con la voz de Sam Rockwell, en una ciudad retrofuturista llamada Metropia. También canta en la película, que llegará a algunos cines el 4 de diciembre y a Netflix el 18 de diciembre. Será su tercera película con Rockwell, después de Iron Man 2 y Jojo Rabbit. La película que la mantuvo alejada de Cannes es The Exorcist: Martyrs, el nuevo capítulo de la franquicia de terror de Mike Flanagan, en la que interpreta a una madre junto a Jacobi Jupe, Chiwetel Ejiofor, Diane Lane y Laurence Fishburne. El rodaje terminó en Nueva York en junio y Universal fijó su estreno para el 12 de marzo de 2027. Actualmente está en Inglaterra filmando The Batman: Part II, de Matt Reeves, donde interpreta a Gilda Dent, esposa de Harvey Dent, encarnado por Sebastian Stan, en una secuela cuyo estreno está previsto para febrero de 2028.

Familia, negocios y vida privada

Johansson se ha casado tres veces. Su matrimonio con Ryan Reynolds duró de 2008 a 2011. Con el periodista francés Romain Dauriac tuvo una hija, Rose Dorothy, en 2014, y se divorciaron en 2017. En 2020 se casó con Colin Jost, copresentador durante muchos años de Weekend Update en Saturday Night Live, y su hijo, Cosmo, nació en 2021. Jost la acompañó en la alfombra del New York Film Festival este otoño. Fuera del cine, dirige The Outset, la empresa de cuidado de la piel que cofundó, y desde hace mucho apoya a USA Harvest, una organización benéfica que recupera alimentos. Se mantiene alejada de las redes sociales y protege a sus hijos de la prensa; quizá por eso los pocos conflictos que hace públicos, sobre un contrato de streaming o una voz sintética, tienen tanta fuerza.

Lo que viene ya está en el calendario: un drama familiar de James Gray en noviembre, una película animada de Brad Bird en diciembre, una película de terror de Mike Flanagan en marzo y, después, la esposa de un villano de Batman. Ninguna se parece demasiado a las otras, y parece que justamente de eso se trata.

Películas destacadas

Etiquetas: , , , , ,

Añádenos en Google

Discussion

There are 0 comments.